Mercados Estadounidenses
S&P 500
Tras ganancias superiores al 20% en 2023 y 2024, el S&P 500 muestra un comportamiento más moderado:
- Tasa de crecimiento estimada de ganancias interanuales del 7.1% para el primer trimestre de 2025
- Relación precio/beneficio (P/E) a 12 meses de 19.9, por encima de sus promedios históricos
- Registro de un repunte del 2.1% el 14 de marzo de 2025, su mejor jornada del año
- Incremento del 2.70% en enero de 2025
La elevada valoración del índice sugiere que el rendimiento futuro dependerá en gran medida de un crecimiento sostenido de las ganancias corporativas.
Dow Jones Industrial Average
El Dow Jones presenta un comportamiento más conservador:
- Aumento del 0.51% en el cuarto trimestre de 2024
- Rendimiento del 3.05% hasta febrero de 2025
- Ganancia del 4.70% en enero de 2025
Nasdaq Composite
El índice tecnológico muestra mayor volatilidad:
- Fuerte aumento del 6.16% en el cuarto trimestre de 2024
- Salto del 2.6% el 14 de marzo de 2025, su mejor día del año
- Mayor sensibilidad a noticias relacionadas con el sector tecnológico y políticas comerciales

Mercados Europeos
FTSE 100
El índice británico muestra un desempeño notable:
- Rendimiento total del 11% en 2024
- Retorno promedio del 5.32% en lo que va de 2025
- Incremento del 6.6% en el primer cuatrimestre, superando al S&P 500
Euro Stoxx 50
El índice europeo destaca por su fortaleza excepcional:
- Aumento del 8.1% en euros en enero de 2025, su mejor resultado mensual en dos años
- Retorno promedio del 8.10% en 2025
- Incremento del 10.7%, superando incluso al FTSE 100
Esta fortaleza refleja una posible rotación de inversores hacia acciones europeas, impulsada por valoraciones más atractivas en comparación con las acciones tecnológicas estadounidenses.
Mercados Asiáticos
Nikkei 225
El índice japonés muestra un comportamiento mixto:
- Caída superior al 1% en el primer día de negociación de 2025
- Descenso del 1.47% hasta los 39,307.05 puntos a principios de enero
- Ganancia previa del 4.4% en diciembre de 2024
Las perspectivas a largo plazo se mantienen positivas, con proyecciones de Sumitomo Mitsui DS Asset Management que anticipan que el Nikkei 225 alcanzará los 45,400 puntos para finales de 2025.
Interrelación Entre Economía y Mercados Bursátiles
El comportamiento de los mercados bursátiles durante el primer cuatrimestre de 2025 refleja claramente la interacción entre factores económicos, políticos y de sentimiento inversor:
- Crecimiento económico moderado: Ha generado un sentimiento general de cautela en los mercados
- Incertidumbre sobre inflación: Mantiene riesgos al alza que generan volatilidad
- Políticas monetarias: Las expectativas de tasas de interés «más altas por más tiempo» afectan negativamente las valoraciones
- Incertidumbre política: Especialmente relacionada con políticas comerciales y fiscales de la administración Trump
- Ganancias corporativas: El sólido crecimiento en Estados Unidos, particularmente en el sector tecnológico, sigue siendo un motor clave
Perspectivas para el Resto de 2025
De cara al futuro, los mercados financieros globales probablemente continuarán mostrando sensibilidad a:
- Decisiones políticas: Especialmente en Estados Unidos en materia comercial y fiscal
- Evolución de la inflación: Y la correspondiente respuesta de los bancos centrales
- Riesgos geopolíticos: Que seguirán añadiendo incertidumbre al panorama económico
Se recomienda a los inversores mantener una vigilancia constante sobre estos factores y prepararse para posibles escenarios de volatilidad, ya que la interacción entre fundamentos económicos, acciones políticas y sentimiento del mercado seguirá configurando el panorama financiero mundial.
Un Escenario de Oportunidades y Desafíos
El primer cuatrimestre de 2025 ha presentado un panorama económico y bursátil caracterizado por un crecimiento constante pero moderado, inflación en proceso de normalización y mercados que reflejan esta realidad con comportamientos divergentes.
Los mercados estadounidenses, aunque sólidos, enfrentan vientos en contra derivados de la incertidumbre política y las elevadas valoraciones. Los mercados europeos exhiben una fortaleza sorprendente, mientras que los asiáticos mantienen una perspectiva cautelosamente optimista.
En este entorno, la diversificación geográfica y sectorial, junto con una evaluación continua de los riesgos políticos y económicos, constituyen estrategias fundamentales para navegar un panorama financiero en constante evolución.